A los que estudiamos la sociedad civil nos pasa como a los que estudian teología: hemos de aguantar a los descreidos que nos acusan, incluso con sorna, de estar buscando algo que no existe. Por eso cuando observamos un fenómeno que guarda parecido con nuestro objeto de análisis, alzamos los brazos y miramos al cielo. Por tanto, del editorial conjunto sobre el Estatut en Cataluña me interesa particularmente esto que comento, si hay sociedad civil o no. Al menos, El País en la portada del 27 de noviembre utiliza la etiqueta. Mi pregunta es: ¿estamos -si se me permite la ironía-  ante un avistamiento? Ciertamente, en España ser testigo de la movilización de la sociedad civil es como ser testigo de la aparición de un Ovni o la mismísima Virgen. Un auténtico milagro, vamos. Y… repasando mis propias anotaciones, yo diría que sí, que lo que ha habido en Cataluña es una manifestación de la sociedad civil organizada. Otro asunto sería cuestionarse si esa esfera pública catalana, espacio de su sociedad civil, tiene una excesiva dependencia del poder político e institucional catalán. Sea como fuere, igual que los devotos, he visto una mancha en la pared que se parece a la Virgen. No seamos tiquismiquis, es la Virgen y punto : )