La identidad posmoderna II
Thursday, May 21st, 2009–Quiero una criatura de sexo femenino tan horrible como yo. Creo que es lo menos que puedo pedir, y con ser tan poca cosa, bastará para satisfacerme. Es verdad que seremos dos monstruos, dos criaturas difererentes al resto de la humanidad, pero es esa característica precisamente lo que constituirá el lazo que nos unirá. Nuestras vidas tal vez no sean tan felices como las de otro ser normal, pero te aseguro que tendremos una convivencia inofensiva, muy lejos del padecimiento que hoy por hoy no deja de atormentarme día a día. Únicamente tú, mi creador, puedes complacer mi deseo, que no es otra cosa que liberar tu propia conciencia del horror que tú mismo has creado. Es realmente lo único que te podría agradecer. ¡Haz que algún ser vivo me quiera!
[Mary W. Shelley, Frankenstein, orig. de 1818, edición de 2002, Ediciones Rueda, Madrid, p. 114-115]

