Más que en ninguna otra época de la historia, la humanidad se halla ante una encrucijada. De los dos caminos posibles, uno conduce al desaliento y a la desesperanza más absoluta. Y el otro a la total extinción. Roguemos al cielo sabiduría para elegir lo que más nos conviene. No inspira mis palabras la futilidad, dicho sea de paso, sino un frenético convencimiento del absurdo irremediable de la existencia, que podría fácilmente parecer pesimismo. No se trata de eso. Se trata, sencillamente, de una santa preocupación ante el trance por el que atraviesa el hombre moderno.
Woody Allen, Cuentos sin plumas, Tusquets Editores, Barcelona, 2009, p. 365, (De su obra Perfiles, original de 1975).
Hugo Pérez Hernáiz 30 Apr 09
11:24 AM
Hay que trabajar ocho horas y dormir ocho horas, pero no las mismas horas.
Woody Allen
Luis Encinas 30 Apr 09
04:39 PM
jeje