Archive for April, 2009

La encrucijada del hombre moderno

Wednesday, April 29th, 2009

Más que en ninguna otra época de la historia, la humanidad se halla ante una encrucijada. De los dos caminos posibles, uno conduce al desaliento y a la desesperanza más absoluta. Y el otro a la total extinción. Roguemos al cielo sabiduría para elegir lo que más nos conviene. No inspira mis palabras la futilidad, dicho sea de paso, sino un frenético convencimiento del absurdo irremediable de la existencia, que podría fácilmente parecer pesimismo. No se trata de eso. Se trata, sencillamente, de una santa preocupación ante el trance por el que atraviesa el hombre moderno.

Woody Allen, Cuentos sin plumas, Tusquets Editores, Barcelona, 2009, p. 365, (De su obra Perfiles, original de 1975).

La intensidad de las relaciones sociales

Saturday, April 25th, 2009

Visto en The Global Sociology Blog, tomado de Abstruse Goose.

Espada y crucifijo

Monday, April 20th, 2009

Estoy leyendo con fruición el libro de Luis del Val, Afán de gloria, publicado este mismo mes por Espasa. Va sobre la vida de Ignacio de Loyola. Todavía no ha fundado la Compañía de Jesús. Por ahora sólo se dedica a follar en la corte de Fernando el Católico, en esas tierras castellanas que a mí me despiertan la nostalgia porque de allí son mi familia materna y mis recuerdos de adolescencia más entrañables.

Bueno, el rey Fernando ha muerto, el cardenal Cisneros también y al joven Ignacio, que había viajado a Pamplona, lo acaban de dejar cojo de un cañonazo. Veremos cómo de los polvos llega a los rezos.

Me encanta la novela histórica. Y el siglo XVI. Y Luis del Val escribe estupendamente.

Facebook, la ubícua cutrez

Monday, April 13th, 2009

Mi director de tesis, que con buen criterio pasa de mí porque abandoné la tesis casi antes de empezarla, ha dicho en voz alta lo que yo llevaba pensando largo tiempo en secreto y no me atrevía a expresar:

A mí simplemente me tiene alucinado que un producto tan cutre, antiestético y poco funcional como Facebook (y sus imitadores) haya tenido tanto éxito.

Pues eso. Que lo suscribo totalmente : )

La gran depresión

Monday, April 6th, 2009

La década de 1880 fue maravillosa para cualquiera que pudiera describirse como un profesional de clase media. Un periodista de veinte años, W. T. Otead, que trabajaba en un pequeño periódico provinciano, el Northern Echo, podía ganar en 1870 ciento cincuenta libras anuales, lo que suponía duplicar los ingresos de un artesano especializado. En dos años, pasó a ganar 250 libras. Un director de escuela en Escocia podía ganar 700 libras, algo más que un profesor universitario; un profesor adjunto, con 81 libras, ganaba más que las capas superiores de la clase trabajadora.

Las personas de clase media podían fácilmente adquirir propiedades, en una época en que una casa con seis dormitorios en Darlington costaba 600 libras; una botella de whisky, 2 chelines; los honorarios de un trimestre escolar, una guinea; la casa más grande de Oxford, 1500 libras; un año de estudios de último curso en el mejor lycée de París, 450 francos. En 1897, el arquitecto Edward Lutyens proyectó y edificó el edificio Fulbrook en Surrey, que fue vendido por 6840 libras: ni siquiera siete años de unos ingresos decentes de clase media en aquella época.

La Europa transformada, 1879-1919. Norman Stone. Siglo XXI Editores, Madrid, 1985, p. 25