Lo cuali

Me gustaría saber más de muchos, ¡claro! Pero hay uno, en especial, por el que siento una tremenda curiosidad. Estoy pensando en el sociólogo Jesús Ibáñez. Murió un año antes de entrar yo en la Universidad, así que aprendí a admirarlo a través de sus discípulos. Digo bien: sus discípulos, que fueron mis maestros, hablaban de Jesús con verdadera admiración.

En un espacio endogámico y lleno de rencillas, resultaba extraño ver a profesores (un pequeño pero interesante grupo de ellos) cultivar públicamente esa devoción por alguien.

No hace falta explicar el efecto que, para un inepto de las matemáticas como yo, causaban aquellos salmos cualitativos. Era lo más parecido a la poesía en un campus de ciencias sociales.

3 Responses to “Lo cuali”

  1. Costán Sequeiros Bruna Says:

    Al margen de lo magnífico que pudiese ser Jesús Ibáñez como sociólogo (que lo era, y mucho), lo cierto es que no es raro ver a los profesores cantar las maravillas de otro profesor, una vez que este ha muerto. Al fin y al cabo, entonces ya no es un rival ni alguien con quien competir, y se puede ser magnánimo.

    De todas formas, si que vale la pena leerse a Ibáñez. Quizás sea un poco denso y psicologicista, pero si le dedicas el esfuerzo y la atención que merece, siempre recompensa con cosas nuevas e interesantes. Lo cual ya es mucho decir.

  2. Luis Encinas Says:

    Así es, Costán. Una vez muertos, todos somos geniales.
    Gracias por tu comentario.
    En cuanto a tu blog, al que aludí en un post anterior, he decidido que me gusta : )

  3. Costán Sequeiros Bruna Says:

    Vaya, gracias. :)